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Anorexia anciana

Cambios en la tercera edad se experimentan por mala nutrición y sedentarismo

Son realmente variados, frecuentes e importantes, los cambios físicos y hormonales generados durante la etapa de adultez; posicionándose entre los más comunes de ellos, la perdida de piezas dentales, disminución de la masa muscular, y grandes cambios en la disposición de la masa grasa.

Cabe destacar, que mayormente dichos cambios frecuentemente experimentados por los adultos de 55 o 60 años en adelante, enfatizan la adquisición de una nutrición poco adecuada y saludable. Es por ello que ante tan delicado escenario que puede llegar a generar a la vez una considerable baja de autoestima en los mismos, bisturí magazine trae un relevante artículo que nos hará comprender el porqué de la situación, cómo prevenirla, y si es posible o no controlarla después de adquirida.

En una amena e interesante entrevista realizada a la conocida especialista en nutrición Leomary Zambrano, se trató el común pero a la vez delicado tema, que en cualquier momento puede afectarnos a todos si no tomamos las previsiones necesarias. Zambrano señala, “que los adultos mayores efectivamente tienden a encontrarse en una determinada etapa en donde comienzan a perder de modo rápido y repentino la masa muscular, esto debido a que de una forma u otra el cuerpo deja de producir musculo con el pasar de la edad”.

Dicha pérdida de masa muscular se debe,  a un proceso en el cual el metabolismo comienza a manifestarse de modo más lento, lo que hace que el individuo en lugar de ganar peso, tienda a perderlo, así crea que su método de alimentación es el más indicado, es decir, no se ve pérdida de apetito.

La especialista invitada señala, “que aunque efectivamente los pacientes consideran poseer una alimentación idonea, en la cual no existe perdida alguna del apetito, sino todo lo contrario, mucha veces es porque aunque se esté comiendo, no se están alimentando; siendo por ello que lo más recomendable es optar por llevar una buena nutrición a base de alimentos ricos en antioxidantes, tales como lo son los vegetales y frutas”.

Destacando además, “que en el caso particular de las mujeres mayores de 55 o 60 años de edad, resulta ser ampliamente recomendable el consumo de la leche y carne de soya, ya que la misma posee fitostrógeno, lo que ayuda a mejorar correctamente el proceso hormonal que tiene a presentarse durante la etapa de la menopausia, agudizándose aún más en las pacientes mayores de las edades anteriormente mencionadas”. Cabe resaltar, que este tipo de leche y carne de soya no debe ser tan usualmente consumida por hombres, ya que la misma posee ciertas hormonas que pueden llegar a generar en ellos atrofia testicular.

En el mismo orden de ideas, según la revista biomédica Med Wave, existen hoy en día relevantes medidas que permiten prevenir la anorexia en los adultos mayores, muy especialmente en aquellos considerados ancianos, esto debido a que son ellos los que más sufren no solo la perdida de piezas dentales, sino también la constante y muchas veces sorprendente pérdida de peso.

Med Wave señala,” que comer acompañado, reposar lo suficiente durante cada comida, potenciar de forma correcta la preferencia de los alimentos, evitar la saciedad precoz (picoteo, líquidos) y los alimentos flatulentos, además de la gran importancia de ejercitar diariamente el cuerpo, pueden ser los puntos fundamentales e indispensables a la hora de llevar una alimentación adecuada, que acompañada de ejercicio físico, controle y prevenga la nulamente anhelada anorexia anciana”.

Por otra parte, la llegada de problemas óseos en dicha etapa especifica de la vida, tiende a decir presente, lo que quiere decir, que es la mala nutrición, en compañía del sedentarismo lo que puede generar en los pacientes osteoporosis y artrosis, las cuales aparecen en el cuerpo humano gracias a un desgaste óseo, esto debido a que con el pasar de los años, si no se trata de llevar una vida activa, dinámica, y por ende sana, es más fácil que decaiga de modo irreparable el proceso hormonal.

En tal sentido, los ya mencionados problemas óseos tienen la capacidad de agregar posteriormente enfermedades al paciente, como lo es la diabetes, hipertensión, entre otros; enfermedades que no se presentaron en la juventud, ni a principios de la adultez, sino por el amplio nivel de sedentarismo y poco control hormonal, en la vejez.

Referente a ello, y a cada una de las diversas problemáticas que se pueden llegar a presentar con respecto a la salud decadente que puede ser generado durante el paso de la edad, es importante tener siempre presente la ejecución de ejercicio físico, porque la actividad corporal diaria y la vida sedentaria son los más relevantes factores que pueden hacer de una paciente adulto mayor, un paciente 100% saludable o no. Solo con un constante entrenamiento físico, que no tiene por qué ser a base de pesas y fuertes sacrificios, el metabolismo se puede mantener como se tenía en la etapa de la adultez media o temprana, retardando de tal manera el proceso de envejecimiento.

 

Ariolys Aguilera/Prensa Bisturí Magazine

 

 

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