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Niños difíciles, padres desesperados

Muchas veces los padres se enfrentan a su experiencia de paternidad sin entender que desde el principio, su hijo ya trae consigo mismo cierto tipo de comportamiento heredado, difícil de cambiar y modificar y que rige la conducta del niño, por lo menos durante los primeros 15 meses de edad.

Estos tipos de comportamientos, vienen influidos por un temperamento cuyo origen se asienta en la herencia genética. El temperamento es el estilo de comportamiento innato de una persona determinado biológicamente y se considera el núcleo original a partir del cual se forma la personalidad del individuo.

Las diferentes personalidades en los niños nos demuestran que no podemos tratar a todos los niños de la misma manera, hay niños inquietos y dispersos, hay niños testarudos y autoritarios, hay niños sin ganas de nada, relajados y niños tímidos y solitarios.Ninos-rebeldes

Thomas y Chees han sido los investigadores que han realizado el estudio más extenso e influyente sobre el temperamento y han llegado a la conclusión de que alguna de las dimensiones se deben juntas; describiendo 3 perfiles temperamentales “niños fáciles”, “niños difíciles”, “niños de reacción lenta o reservados”.

Las diferencias de temperamento se han relacionado con la capacidad que muestran los niños y los mayos para controlar y regular las emociones (Kagan 1994).  Según el autor el temperamento en el niño tiene una base fisiológica y probablemente hereditaria y afirma que el temperamento de un niño se predice a los cuatro meses por su modo de reaccionar ante formas variadas de estimulación.

Niños fáciles

Están por lo general de buen humor. Se adaptan fácil y rápidamente a situaciones nuevas y a los cambios de rutina. Manifiesta un horario regular para comer. Cuando tienen hambre o algo le molesta reaccionan por lo general de forma amena. Cuando se encuentra inquieto por lo general encuentran forma de calmarse y consolarse solos.

¿Cómo los padres deben tratar a los niños de temperatura fáciles?

Por lo general exigen muy poco, los padres piensan que sus hijo (a) no le necesita y por esta razón algunos padres estimulan menos tiempo a su bebé y se comunican menos con ellos por lo que en el desarrollo de la personalidad pueden ser niños tímidos, callados y sumisos.

Niños difíciles

Son niños que casi siempre están ocupados en actividades físicas. Casi siempre son inquietos y se distraen fácilmente. Estos niños responden vigorosamente al hambre y otros malestares. Su llanto a menudo es fuerte e intenso. A veces son difíciles de consolar cuando están inquietos y presentan dificultades para consolarse entre ellos solos. Estos niños suelen a tener sueño ligero desde bebés y requieren demasiada atención de sus padres.

¿Cómo los padres deben tratar a los niños de temperatura difícil?

Los padres de estos niños se sienten a menudo culpables y creen equivocadamente que son responsables por el temperamento de sus niños. Estas emociones de culpa pueden causar en los padres sentimientos de incompetencia y ansiedad, en lugar de sentir culpa, se deben concentrar en proteger a sus hijos de situaciones y eventos que son desagradables estableciendo una rutina diaria, los padres deben mantener la calma y tener mucha paciencia, y  no deben de exigir demasiado a sus hijos. También, deben saber que estos niños no siempre van a tener ese temperamento a medida que los años vayan pasando y el vínculo   con los padres se hace adecuado ese temperamento difícil irá disminuyendo o desapareciendo.

Niños con temperamento reservado

Son generalmente tímidos, necesitan más tiempo que otros para adaptarse a personas extrañas y a nuevas experiencias. Los niños de reacción lenta o reservados pueden incluso rechazar o alejarse de algo o de alguien nuevo. Ellos toman la vida con precaución son observadores poco activos, con frecuencia se ponen nerviosos fácilmente y cuando esto ocurre ellos retroceden volteando la mirada o alejándose. Los bebés reservados también reaccionan lentamente y con quietud al hambre y a otros malestares. Esto hace que los padres tengan dificultad para saber cuando sus bebés tienen hambre o están incómodos. 

Niños con temperamento reservado

Estos padres deben tener mucha paciencia, y  tratar de exponer a sus niños a nuevas situaciones más a menudo pero deben hacerlo despacio y con calma.  Los niños reservados se adaptan gradualmente a las nuevas situaciones pero hay que darles tiempo que ellos necesiten sin presiones. Los padres deben tener atención a las indicaciones de agitación de su hijo (a) y deben saber cuándo alejarlos de situaciones cuando ocurran.

Conocer el temperamento de un hijo puede hacer la diferencia entre una vida feliz y un niño en problemas, entre la aceptación y unos padres frustrados. Como padres debemos aceptarlos tal y como son, aprender sus gustos y disgustos. Esto ayudará a los padres a desarrollar la mejor relación posible con sus hijos. 

 

Lcda. Elimar Pereira

Psicóloga

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