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Padres suelen confundir apendicitis con dolor abdominal

¿Ese terrible dolor que se le presentan a los niños en la barriguita, de dónde vendrá? Quizás provenga de una inflamación muy común. De una estructura que se llama apéndice, que ocurre cuando esta parte del organismo se inflama; aumenta su tamaño y pasa de estar como un “fideíto” al tamaño de un camarón.

Se produce porque el apéndice es como una manguerita que en su interior tiene una luz. Esta se tapa o se obstruye, provocado por bacterias que la alteran. No se conoce su función ni el motivo por el que se infecta, pero es preciso diagnosticarla con rapidez para evitar complicaciones graves.

“Al ser un proceso infeccioso, no puede ser inducida o provocada por ninguna otra cosa que no sea, simplemente, por la infección o inflamación. En algunos traumatismos abdominales puede estar afectado el apéndice o cualquier proceso de la cavidad abdominal que puede dar una periapendicitis, pero nunca es provocada”, expresó el médico cirujano Sebastian Tello, al portal www.aboutkidshealth.ca.

Los síntomas de la apendicitis varían y puede ser difícil diagnosticarla en niños pequeños, ancianos y mujeres en edad fértil.

Explica el especialista que la sintomatología es de dolor abdominal en una área llamada fosa iliaca  derecha (parte del vientre), acompañado de náuseas, vómitos, fiebre y falta de apetito.

Al hablar de la operación, resaltó que “la recuperación es, relativamente, rápida. Al mes, el paciente ya está realizando, prácticamente, todas sus actividades; pero ya a partir de los 15 días puede hacer muchas cosas, excepto esfuerzos físicos como levantar peso. Lo último es importante, siempre y cuando la apendicitis no esté complicada con una perforación u obstrucción”.

Síntomas

 * El más importante es que al niño le duele mucho la barriga. El dolor empieza alrededor del ombligo y más tarde desciende para localizarse por encima de la ingle derecha.

 * El dolor es continuo y progresivo.

* Cuando se toca la zona adolorida, el niño tose o da un salto es otro signo de peligro.

* Llega un momento en que el dolor se vuelve insoportable.

 * Para aliviarlo, el niño camina encogido y evita moverse.

* Si la infección progresa pueden aparecer náuseas, vómitos y pérdida de apetito, sin fiebre.

¿Qué hacer?

* Cuando el niño sufre un dolor abdominal, agudo y persistente, hay que ir urgentemente al pediatra o a un centro médico.

* No se le debe dar alimentos, ni ponerle calor o frío.

 

El Carabobeño

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