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¿Qué tan recomendable es conducir en estado de embarazo?

¿Se debe conducir embarazada? Se trata de una pregunta que se han hecho miles de mujeres tras conocer que van a ser madres. No hay una respuesta única. Y aunque es una decisión individual y en la respuesta entran miles de variables, los médicos advierten de los posibles riesgos.

Para el doctor Óscar Martínez Pérez, del grupo de simulación obstétrica y ginecológica del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, en teoría no hay una semana a partir de la cual no se puede conducir embarazada, pero está el sentido común y es preciso que se sienta cómoda haciéndolo y que siga unos determinados consejos de seguridad.

Hay pacientes, señala, que ya se sienten muy pesadas con un mes de embarazo y otras que no, y lo importante “es no conducir mucho tiempo ni distancias muy largas”, pero añade, que no obstante, es mejor ser pasajero que conductor, y en  este último caso no se debe desactivar el airbag porque si se protege la madre, se protege al feto.

También observa que a la hora de decidir si coger el coche, tampoco es lo mismo una gestación única que una gemelar de 30 semanas.

Considera el especialista que existe una laguna en relación a este tema en todos los ámbitos, empezando porque no se fabrica un cinturón especial para mujeres embarazadas que esté homologado:”No hay normativa al respecto y los fabricantes de coche no se han parado a pensar nunca en esta cuestión”.

No obstante, en internet se pueden encontrar fácilmente modelos de cinturones, con una almohada pequeña incorporada, no homologados, que presumiblemente protegen más la barriga de la gestante que los que no tienen cojín.

Aconseja el especialista que es importante, sobre todo a partir de la semana 20, que el cinturón normal de los coches pase por debajo de su abdomen, es decir que esté colocado lo más bajo posible, sobre el pubis.

Progesterona y somnolencia

Evitar que el asiento esté en angulo recto, “es mejor con el respaldo algo inclinado hacia atrás”, es otro de los consejos de Óscar Martínez, quien advierte de otras circunstancias a tener en cuenta:

“La progesterona se presenta como la hormona más importante del embarazo y es la responsable del aumento  de la somnolencia, pero además  hay situaciones donde prescribimos esta hormona como medicamento para que la paciente la tome como suplemento a la que ella produce”.

Otra medicación muy utilizada, como el cariban, que se receta para evitar las náuseas del embarazo también produce somnolencia, al igual que la alfa metil dopa, que se prescribe a las gestantes con hipertensión.

De acuerdo con el especialista, no existe evidencia de que las variaciones en el estado de ánimo de la gestante influyan en la  seguridad vial y para los embarazos de alto riesgo “es preciso consultar con el tocólogo” si se puede conducir embarazada.

Observa Óscar Martínez, que con la progresiva incorporación de la mujer al trabajo, las del mundo occidental conducen cada vez más tiempo, durante distancias más largas, porque las ciudades se han expandido y hasta edades gestacionales más avanzadas.

Por todo ello, reitera que no entiende como los coches más avanzados en tecnología y seguridad no han incorporado algo tan sencillo como un cinturón adaptado y homologado.

“La primera causa de que una mujer tenga una accidente grave con consecuencias para su bebé es no llevar cinturón”.

Si la mujer no lleva cinturón el daño puede ser “tremendo” y puede haber lesiones en el bebé y en la madre, debido al golpe, y si lo lleva puesto sobre la barriga y no por debajo, puede haber “lesiones de desprendimiento de placenta”.

Cuanto mayor es el golpe hay mayor riesgo de lesiones de más gravedad, pero advierte este ginecólogo que en lesiones pequeñas de baja intensidad en las que el cinturón se tensa fuerte, si no está bien colocado también puede provocar lesiones en la placenta, que recuerda es la fuente de oxigeno del bebé.

Otro problema, indica, es que no existe un protocolo normalizado en los hospitales sobre como tratar a una gestante que ha sufrido un accidente de coche:”No hay protocolo ni para el traslado, ni para la atención hospitalaria, ni para el rescate. Existe un enorme agujero que provoca una enorme variabilidad en las atenciones”.

Además, se debe tener en cuenta que a veces los daños son muy sutiles, no se presentan en las primeras horas, con lo que la mayoría de los expertos recomiendan que una mujer que sufre un accidente debe estar en periodo de observación durante cuatro horas.

“Si se aprecia sangrado, dolencias abdominales o contracciones cada 10 minutos no esperadas, resulta muy aconsejable prolongar su estancia hospitalaria otras 4 horas, y si en ese intervalo de tiempo añadido no se vuelven a presentar síntomas, la mujer puede ser dada de alta”.

EFE.

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