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Anorexia: El niño poco comedor

La negativa a comer o anorexia del niño es un motivo de consulta frecuente en pediatría. La anorexia puede  o no tener repercusiones clínicas. El hambre determina cuando comer, el apetito lo que se come y la saciedad determina ccuántocomer. El niño aprende por tanteo, imitación y repetición; de allí que su hábito alimentario  estará determinado por el hábito de los padres, independientemente de los consejos educativos que le proporcionen. Las influencias precoces en la alimentación del lactante y el niño pequeño condicionan las preferencias futuras por determinados alimentos. Está demostrado que:

  Hay una tendencia natural en el recién nacido a aceptar los sabores dulces y rechazar los amargos.  Los niños que reciben lactancia materna  prefieren  los sabores que experimentan a través de la leche y que, en general, constituyen los hábitos tradicionales de su cultura.  A medida que el niño crece, otros factores entran en juego y diluyen en parte esos factores condicionantes iniciales. 

Los sabores a los que el niño se ve expuesto en los primeros meses de la vida se aceptan mejor que si la exposición se produce más tardíamente. Los padres pueden tener tres maneras de control alimentario sobre su hijo: autoritario con exceniño-no-comesiva normativa, permisivo o de propuestas mínimas paternas y responsable o matizado  en el que se estimula el autocontrol y que constituye el modelo adecuado.

Si el problema es conductual la anorexia es un proceso multicausal en el que influyen: la ansiedad excesiva de los padres, la falta de coordinación en la manera de educar al niño y el estrés en el núcleo familiar.

La anorexia de base orgánica puede ser producida por: infecciones o enfermedades de orden gastrointestinal, nutricional, endocrino y metabólico entre otros. El diagnóstico se basa en el interrogatorio exhaustivo de los síntomas, los hábitos de alimentación del  niño y la evaluación del estado nutricional,  para así descartar falsas anorexias o determinar si la causa es orgánica o simple con el apoyo de las pruebas complementarias. El tratamiento se establecerá en tres órdenes: nutricional, psicológico y social; lo cual dependerá de las circunstancias del paciente. Los trastornos alimentarios del adolescente pueden tener su origen en la infancia de allí la necesidad de la prevención y el tratamiento adecuado de forma precoz durante la etapa infantil.

  Dr. Alfredo Viera

Nutrólogo Infantil

 

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