Vacuna antigripal reduce riesgo de sufrir infartos
14 marzo, 2017
La alegría es la cura más efectiva para los males de la vida
15 marzo, 2017

El contacto con chipos puede ser mortal para las personas

Estos insectos habitan en zonas de abundante vegetación

El inicio de la temporada de lluvias es el período del año más propenso a que se produzca el encuentro entre chipos y humanos.

En nuestro país, ese lapso correspondería a los meses de abril, mayo y junio, “fechas en las que el insecto adulto sale de su escondite para buscar nuevas fuentes de alimentos y lugares de cría. En estos momentos, se debe tener mayor precaución para evitar ser contagiados con el mal de Chagas”.

El doctor Matías Reyes, entomólogo del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela (UCV), afirmó que en los lugares con vegetación es más frecuente la aparición de chipos. “En el caso de Caracas, estarían en las barriadas porque es donde aún existen zonas verdes”, aseveró.

Explicó que los chipos, por hallarse en esas áreas, se han visto en la necesidad de cambiar su alimentación. “Ellos succionan la sangre de los animales silvestres, y lo más próximos a estos son nuestras mascotas. En ese sentido, es importante que no las dejemos ingresar a las habitaciones, sobre todo en las horas nocturnas, cuando el insecto tiene mayor actividad; estaríamos hablando de 6 pm a 11 pm”, señaló.

Por otro lado, el doctor Reyes aconsejó usar pantallas reflectoras para opacar la luz emitida por bombillos o lámparas, debido a que esos pequeños insectos son atraídos por estas.

A su vez, sugirió sellar las ventanas con mallas metálicas y utilizar los denominados parabichos, “una goma que se coloca en la parte de abajo de las puertas, es decir, en la pequeña ranura que queda en el piso”, para impedir la entrada de chipos al hogar.

El también autor del estudio “¿Qué ha pasado en Venezuela cuando el ambiente urbano invade el hábitat natural de los triatominos vectores de la enfermedad de Chagas?”, publicado en revistas especializadas, aseguró que “el problema de los chipos ha ido incrementándose con el tiempo”.

Indicó que las personas han ido ocupando los espacios donde viven los chipos y ellos, en busca de nuevas fuentes de alimentos, se aproximan a las viviendas.

Por otra parte, los chipos infectados con el Trypanosoma cruzi transmiten el mal de Chagas, una enfermedad característica de zonas rurales que se propaga por la picadura de un insecto; sin embargo, también pueden ocurrir brotes orales por consumo de alimentos contaminados.

El Instituto de Medicina Tropical ha publicado varios trabajos al respecto. Recientemente, uno de ellos concluyó que Caracas es la ciudad más vulnerable al mal de Chagas.

Un estudio realizado durante siete años determinó que, de 3.551 chipos encontrados en 32 parroquias de la Gran Caracas, 75,2% estaban infectados por el Trypanosoma cruzi.

 

Preste atención:

Si de casualidad se topa con un chipo, no lo pise ni mucho menos lo toque porque podría estar contaminado con el protozoo Trypanosoma cruzi. Lo recomendable es atrapar al insecto en un frasco de vidrio o plástico para recogerlo y llevarlo al Instituto de Medicina Tropical, donde además atienden los casos de picadura.

 

El Universal

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site is protected by wp-copyrightpro.com

Hide